Pensar que las empresas son responsables de nuestra felicidad laboral es un error

Pensar que las empresas son responsables de nuestra felicidad laboral es un error

Sentirte feliz solamente depende de ti. Pensar que las empresas son responsables de nuestra felicidad laboral es un error.

Es un error porque nos desprendemos de una responsabilidad, y eso siempre sale mal.

Somos responsables de todo lo que ocurre a nuestro alrededor

Esta afirmación es un poco fuerte, puede que algo extremista. Esta idea sale del libro “Extreme Ownership” de Jocko Willink, un antiguo Navy Seal (unidad de élite del ejército americano). Por cierto, libro MUY recomendable.

Cuando nos hacemos responsables de todo lo que ocurre a nuestro alrededor, ocurren al menos tres cosas positivas que nos hacen avanzar más rápido:

  • Nos centramos en solucionar un problema en vez de buscar un culpable
  • Generamos confianza en las personas de nuestro entorno por hacernos cargo de una responsabilidad que, vista desde fuera, se considera que no es nuestra
  • Es una actitud contagiosa que se transmite a los demás. Pasamos a ser un ejemplo a seguir.
Foto de Randy Fath

Este es el primer motivo por el cual pensar que las empresas son responsables de nuestra felicidad laboral es un error.

Lo que importa no es lo que ocurre, sino cómo interpretamos lo que ocurre

En este artículo os hablaba de la filosofía estoica. Una de las mayores lecciones que podemos sacar es que debemos centrar nuestra energía sólo en lo que podemos controlar.

No podemos controlar los eventos que ocurren, pero sí podemos controlar la interpretación que hacemos de esos eventos.

En este sentido, en tu trabajo pueden ocurrir muchas cosas que no vas a poder controlar. Te tocará hacer tareas que no te gustan, trabajar junto con compañeros que trabajarán mejor o peor, o con los que te llevas mejor o peor.

¿Qué puedes controlar ante estas situaciones? Puedes decidir cómo hacer las tareas que no te gustan. Se pueden hacer con mala actitud y pensando en lo poco que te motivan o con buena actitud y tratando de hacerlas lo mejor posible pensando en que también puedes aprender de esas actividades.

Lo único que cambia entre un caso y otro es tu percepción. Y tu percepción sí que está bajo tu control, siempre.

Tu percepción, por tanto, es la que va a influir en tu felicidad y no los eventos en sí. Este es el segundo motivo por el cual pensar que las empresas son responsables de nuestra felicidad laboral es un error.

Las empresas no son responsables de nuestra felicidad laboral, pero deben facilitarla en beneficio de todos

Queda claro que nuestra felicidad laboral depende principalmente de nosotros mismos. Sin embargo, aunque las empresas no sean responsables de que seamos felices, sí son responsables de facilitar un entorno que promueva la felicidad laboral.

¿Cuál es la diferencia? La empresa no puede garantizar la felicidad de nadie, pero sí puede poner en marcha iniciativas que flexibilicen la jornada laboral, mejoren el ambiente de trabajo y empoderen a las personas para que crezcan profesionalmente.

Parece que la opinión generalizada es que esto sólo beneficia a los empleados. Lo cierto es que muchas de estas medidas no tienen coste (a parte del tiempo que se les dedica) y el beneficio también tiene un impacto importante en la cuenta de resultados.

Ya no es un secreto que las personas que se sienten satisfechas en su organización cuidan mejor de sus clientes y están dispuestas a dar el paso extra que se requiere a veces para pasar de hacer las cosas bien a hacerlas de forma excelente.

Dos conclusiones:

  1. Para ti: no esperes que tu empresa sea responsable de tu felicidad, esto sólo depende de ti.
  2. Para las empresas: la felicidad y satisfacción laboral es algo que ha venido para quedarse. Las organizaciones que no se esfuercen por promover el bienestar organizacional quedarán obsoletas rápidamente y nadie querrá trabajar allí. Lo que no haga una empresa lo hará su competencia.

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