Felicidad y productividad son compatibles

Felicidad y productividad son compatibles

Aunque felicidad y productividad son compatibles, aún hay una creencia bastante extendida entre los detractores de la felicidad laboral que asocia el concepto de bienestar de los empleados con no trabajar. No piensan que se puede ser feliz trabajando y, por tanto, no ven que la felicidad es un factor que influye positivamente en la productividad.

Existen varios tipos de felicidad

Aunque sepamos lo que es la felicidad (o una aproximación de lo que es) no tenemos una definición universal. Pienso que esto se debe a que existen varios tipos de felicidad.

Esta es una idea formulada por Martin Seligman, considerado uno de los padres de la psicología positiva y una eminencia de la investigación sobre felicidad.

1. Felicidad hedonista (vida placentera)

Este tipo de felicidad es la más obvia y en la que todos pensamos primero cuando hablamos de felicidad. Se relaciona con los placeres de la vida que generan emociones positivas como la alegría, la diversión o la gratitud.

Tres chicas con ordenadores para ejemplificar que felicidad y productividad son compatibles
Foto de Brooke Cagle

2. Felicidad en el uso de nuestras capacidades (vida comprometida)

Aquí es donde la cosa se pone interesante. Poner en práctica nuestra capacidades nos genera bienestar. Utilizar nuestras fortalezas y perdernos en una tarea por estar concentrados y a gusto haciéndola es una gran fuente de felicidad (estado de flow).

3. Felicidad en algo que da sentido a nuestra vida (vida significativa)

Por último, pero no menos importante, sentir que somos parte de algo mayor que nosotros mismos también nos hace felices. Sentimos este tipo de felicidad cuando nuestra vida tiene sentido y nuestros objetivos no son egoístas.

Felicidad y productividad

En ningún sitio se habla de incompatibilidad con el trabajo, ¿no?

La realidad es justo al contrario. La felicidad y el trabajo son tan compatibles que están correlacionados positivamente. La felicidad nos hace ser más productivos y, a su vez, ser productivos nos hace felices.

El caso es que podemos sentir los tres tipos de felicidad mientras trabajamos, ya sea por echarse unas risas con los compañeros (vida placentera), sentir que estamos aprovechando nuestras capacidades (vida comprometida) o verse como una pieza dentro de una maquinaria que se dedica a dar un servicio útil (vida significativa).

Microscopio para representar los datos de felicidad y productividad
Foto de Michael Longmire

Los datos de felicidad y productividad

La felicidad laboral aún es un campo muy joven y son relativamente pocos los estudios realizados al respecto. Sin embargo, los datos apuntan hacia una dirección clara y aquí os dejo algunas conclusiones interesantes:

  1. Estudio “Happiness and Productivity” de la Universidad de Warwick: las personas felices son un 12% más productivas y niveles más bajos de felicidad están sistemáticamente asociados a menores niveles de productividad. ¡UN 12% MÁS PRODUCTIVAS! No es un impacto nada despreciable.
  2. Estudio “Happiness at Work: Maximizing Your Psychological Capital for Success” del iOpener Institute: los empleados más felices le dedican el 80% de su tiempo a al trabajo asignado, frente a un 40% para los empleados menos felices. Estamos hablando del doble de productividad, 4 días en vez de 2. Nada despreciable tampoco.
  3. Estudio “Employee Engagement Survey” de Gallup: los empleados felices reciben de sus clientes una valoración un 10% mejor y venden un 20% más que los empleados infelices. Son cifras abrumadoras que pueden suponer una diferencia muy importante de una empresa a otra con la competitividad actual de los mercados. De nuevo, nada despreciable.

¿Quién sigue pensando que la felicidad laboral no tiene nada que ver con la productividad? Los datos lo demuestran, la inversión en felicidad no va de generar empresas con arcoíris y unicornios, sino contar con personas felices y comprometidas que trabajan más y mejor, generando un retorno de la inversión más que atractivo.

Back to Top